POV SEBASTIANO
Me recosté en el respaldo del asiento de cuero negro, tamborileando los dedos sobre el escritorio mientras esperaba. La ciudad de Milán se extendía a mis espaldas, iluminada por luces parpadeantes que apenas lograban romper la oscuridad de la noche. La oficina estaba en completo silencio, salvo por el tictac del reloj en la pared y el sonido del whisky al girar en el vaso de cristal que sostenía en la mano. Sabía que no tardaría en llegar. Agatá Lombardi nunca ignoraba una citaci