POV MIA
La cena había terminado, pero el ambiente en casa aún cargaba un peso sutil. Sabía que Sebastiano intentaba manejarlo todo a la perfección: su madre, nuestras vidas, su trabajo. Era su naturaleza, pero no dejaba de sorprenderme la forma en que se esforzaba por protegerme, incluso de las personas más cercanas a él.
Cuando subimos a nuestra habitación, me quité los zapatos con un suspiro y me dirigí al baño, buscando relajarme un poco después del tenso episodio. La ducha siempre había sid