POV MIA
Decidí bajar a la cocina alrededor de las cinco de la tarde. Tenía hambre, pero esta vez no quería pedir comida. Había algo en mí, una necesidad de hacer las cosas por mi cuenta, aunque no estuviera acostumbrada a ello. Además, un antojo específico empezaba a rondarme la mente, algo que no podía ignorar.
Al entrar a la cocina fui directamente a abrír el refrigerador en busca de inspiración, y allí lo vi: un hermoso lomo de res, perfectamente sellado al vacío. En cuanto lo vi, supe que e