CAPÍTULO 59

—Esto… no está tan mal.

Él rió suavemente, su pecho vibrando contra el mío.

—No, no lo está.

La música seguía envolviendo el ambiente mientras bailábamos, pero sentía que estaba en un mundo aparte, solo con Sebastiano. Su mano en mi cintura era firme, pero sus movimientos reflejaban una suavidad que pocas veces veía en él. Nadie se atrevía a interrumpirnos, y aunque notaba las miradas de algunos invitados, me sentía protegida bajo la mirada intensa de Sebastiano.

—¿Cansada? —murmuró cerca de mi
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App