POV MARCO
En cuanto mi amigo Niccoló abrió la puerta de su apartamento, entré rápidamente, agitado y con la mente en un torbellino.
Todo estaba cambiando y no tenía ni puta idea de qué hacer.
—¡Jodidamente alteré todo! —gruñí, pasando mis manos por mi cabeza una y otra vez—. ¡Lo jodí! ¡Todo lo que planeado por años dañado por una mujer! ¡La hija de mi enemigo!
Cuando volteé a ver a Niccoló, me miraba confundido y con cierta burla.
—¿Qué mierda estás diciendo? No entiendo un carajo.
—Tenía todo