POV SEBASTIANO LOMBARDI
El recuerdo de Mia probándose aquella lencería aún persistía en mi mente como un tatuaje indeleble. Esa mujer tenía un cuerpo que cualquier hombre en mi lugar querría perderse una y otra vez. Verla cubierta solo con mis camisas me había dado una idea equivocada de sus curvas, pero al verla con cada prenda ceñida a su piel, todo cambió. Era una provocación andante, una obra de arte que no debería estar oculta entre mis camisas.
Jodida perfección.
Me maldije por haberla o