Capítulo 76 ¡Eres la víctima!
Samantha se quedó en silencio por unos segundos, respirando agitadamente. Luego, con una voz más calmada, pero no menos firme, le dijo:
—Está bien. Te espero abajo. Que quede entre tú y yo. Un último favor que te haré y créeme es el último.
Las sombras de la tarde se alargaban. A medida que Melissa se bajó del vehículo y se acercó a la reja principal, la tensión fue palpable. La impotencia y la rabia la consumían. No podía creer lo bajo que había caído, siendo la