Capítulo 22 Una casa de locos
— ¿Tú qué haces aquí?, preguntó Samantha con voz de desagrado.
Samantha ignoró la mano que Francesco le tendió para ayudarla a levantarse, como pudo se sostuvo de la mesa cercana y se levantó aún adolorida.
Francesco no se inmutó por su tono frío y se mostró cálido como en otros tiempos.
— Sam, mi amor,
Francesco pronunció el diminutivo de su nombre con calma, sabia que a ella le gustaba que la llamara así.
—Sé que las cosas no han sido fáciles entre nosotros. Com