Mundo ficciónIniciar sesión—Señorita Rudenko, ¿desea quedarse a observar o prefiere evitarlo? —pregunta Ansel sin voltear a verme. De pronto suelta un golpe con el puño cerrado directo a la nariz de Regina, haciéndola caer casi de la silla.
—Prefiero no ver… —retrocedo un par de pasos.
—Entonces le pediré dos cosas… —voltea hacia mí mientras Regi se cubre el rostro y gimotea al mismo tiempo que la sangre cae de ent







