Capítulo 88; Hoy se mueren.
—No te muevas muñeca, esto es un secuestro, daremos un paseo— el Guardaespaldas apuntó al hombre, el hombre la apuntó a ella y Violeta contuvo la respiración.
—¿A dónde se supone que me llevarás?— le respondió, intentando que su voz sonara firme, y sin rastro de miedo.
—¡Déjala, bala el arma!— dijo el guardaespaldas— No saldrás de aquí con vida— decía, pero el hombre luchaba por arrastrarla para subirla al auto, mientras los hombres en vehículo, apuntaban al Guardaespaldas.
—¡Nos la llevaremos