Mundo de ficçãoIniciar sessãoLara, observaba la isla a la que lentamente se acercaban, las aguas azules brillaban, mostrándose hermosas y casi cristalinas.
—Pronto llegaremos— dijo Angelo, con las manos en el timón de la pequeña embarcación.
—Desde aquí se ve increíble— dijo ella con una enorme sonrisa— estoy segura de que me encantará el lugar.
—Es lo que yo espero— le dijo él con una enorme sonrisa. Mientras seguía dedicado a su tarea de dirigir la nave







