Capítulo 158; Mi imperio, no caerá de tu mano.
Lara sonrió ante la expresión de asombro de Giovanni, era obvio que estaba incrédulo ante o que veían sus ojos, ella lo estaba disfutando, realmente disfrutaba esa expresión en su rostro.
—Lara...— le escuchó decir, e intentar avanzar hacia ella.
—Detente— le advirtió— mis hombres tienen ordenes especificas, si te acercas a menos de un metro de mi, van a dispararte.
—¿Tus hombres?— tensó la mandíbula.—¿ Desde cuándo tienes hombres?, ¿Desde cuándo te interesa la mafia?, si bien recuerdo, querías