Capítulo 154; Esto se pondrá feo.
Un nuevo día llegó y Miranda, amaneció rodeada de los brazos del hombre que amaba, la pesadilla se había acabado, había regresado a casa junto a Iker, donde debía estar, sintió ganas de llorar pero de felicidad.
—Buen día, amor mío.— la abrazó, estrechándola fuertemente contra su pecho.
—¿Descansaste?— le preguntó abrazandose a él y depositando un tierno beso en su pecho.
—Si, más de lo que he decansado en muchísimo tiempo.— le besó la frente—pienso quedarme todo el día abrazado a ti, no quiero