Capítulo 146; Tristeza latente.
Iván, se mantenía sentado en el sofá, mirándo tranquilamente a una agitada Miranda, mientras más tiempo transcurría, mayores manifestación de excitación tenía. Su pecho subía y bajaba de manera agitada, su piel estaba erizada, sus labios separados para poder respirar, lo miraba fijamente con un profundo desprecio.
—¿Cómo estás, querida?— pregunto en tono dulce.
—Te odio— dijo de forma agitada.
—Eso es lo de menos— sonrió y se puso en pie, de forma lenta se quitó la chaqueta de su traje, se d