Capítulo 137; El lobo ruso.
Después de pasar la mañana en la oficina junto a Angelo, quién le estaba resultando ser una enorme ayuda para sus negocios, era sorprendente lo mucho que sabía del negocio sucio, y de sus buenas estrategias, debido a su servicio militar. Pasaba medio día cuando Angelo dijo;
—Si no me necesitas más por ahora, me gustaría salir a dar una vuelta, debo ir a recoger el resto de los documentos de mi nueva identidad. Haré algunas compras para mí viaje.
—¿Cuando te irás?— quiso saber el ruso.
—Mañ