Capítulo 127; Quiero ver a Lara.
Giovanni, llegó a su mansión sintiéndose relajado, tomó una larga ducha que lo ayudara a librarse de la suciedad del almacén donde había estado, el olor a sangre, a orina, a excremento, y a sudor, todo era completamente asqueroso.
Cerró los ojos mientras el agua caía como una reconfortante lluvia sobre su rostro y allí, una vez más, extraño a Lara, su Lara, y las muchas veces en las que habían hecho el amor en la ducha, con el agua de aliado, y la intimidad del lugar como único testigo, la man