Capítulo 103; Deuda saldada.
La fiesta estaba animada, todos alrededores del fuego bailaban y cantaban, demostrando la alegría características de los isleños. Algunas mujeres repartían comida y bebida para todos, la buena energía estaba en el ambiente inundado de alegría a los presentes.
Angelo y Lara, bailaban alegres muy cerca del fuego, la música lenta y sinuosa, llevaba a Lara a mover su cuerpo de manera sensual contra él logrando enloquecerlo y encender su piel, llevándola a arder casi como la misma fogata junto a el