Mundo de ficçãoIniciar sessãoNicolás se dio cuenta al fijarse en sus miradas, las reconocía.
—No, no, no —se puso de pie —. No podéis marginarnos de repente, formamos parte de todo esto, ¿recordáis? —Sídney también se puso de pie y le tomó del brazo.—Creo que será mejor que nos vayamos, necesitan hablar.—¿Y yo qué? ¿Acaso he hablado suficiente? —Eduardo resopló, pensó que algún día su hijo cambiaría, pero parecía lejano ese momento.—Nico, por favor, —le pidió Daniel —os enteraréis de la decisión que tomemo






