49- Caminos distintos.
—¡Victor,espera!-.El grito de la mujer resonó en los oídos del empresario.
Sus ojos miraron con desdén a Claudia que se le acercaba ,los vigilantes de la empresa extendieron las manos para detener a la mujer.
—Yo me encargo de la señora -- .Pronunció con seriedad Bustamante.
Aunque le había advertido que no deseaba verla más la mujer había hecho caso omiso a su advertencia,se decidió a hablar con ella para colocarla en su lugar.
—Gracias por aceptar hablar conmigo,te prometo que será rápido y