46- Halagos.
La mujer caminó de prisa al jardín,tenía que atender esa llamada en forma discreta.Con mucho sigilo camino en puntillas para no hacer ruido.
Estaba muy nerviosa por el siniestro plan que pensaba llevar a cabo.El futuro de Mathias era lo más importante y si de ella dependía sería exitoso.
La habían estado llamando de ese número con insistencia y no había atendido por estar en compañía de Eduardo.
-Hola,¡digame algo bueno!-.Su rostro mostró una frívola sonrisa.
— Señora,ya dimos con su paradero,