—¿Quieres que me vaya? —pregunta Adrian en voz baja—. ¿Te quiero tener privacidad?
"No. Quédate." Me siento y acerco la caja. "Puede que te necesite."
Se sienta frente a mí. Tranquilo. Paciente.
Respiro hondo y abro la tapa.
Dentro hay papeles. Muchos papeles. Cartas atadas con cordel. Fotografías. Un diario. Más pequeño que el de mi madre, pero parecido. Y al fondo, una memoria USB.
Primero saco las fotografías. Me tiemblan las manos.
La primera foto es de un hombre. Alto. Hombros anchos. Cabe