Capítulo 74. Enfrentamiento.
Aurora avanzaba por uno de los oscuros pasillos que conducían al salón de descanso, y sus tacones resonaban en el mármol pulido, mientras sus pensamientos volaban entre la tensión y la sospecha. De repente, una risa burlona resonó detrás de ella y al voltear se encontró con Amalia, limpiándose el labial corrido de la boca, y la cual le dedicó una sonrisa cargada de veneno.
—Eres una psicópata aterradora —le dijo Amalia con malicia.
Aurora, que pretendía seguir su camino, se detuvo en seco.
—No