Capítulo 30. Experta mintiendo y omitiendo.
Era la segunda vez que Valentina entraba en esa oprimente habitación. Estaba nerviosa, arrinconada en la puerta, vacilando entre aprovechar para irse o quedarse para ver qué pretendía Maxwell al arrastrarla allí.
—Ya que estás aquí, por favor, ayúdame a desinfectar esta herida —le pidió él, saliendo del cuarto de baño con un botiquín de primeros auxilios en su mano izquierda.
Maxwell tenía una expresión de dolor en el rostro, sus cejas fruncidas y su mandíbula tensa, notando como ella se que