—¿Qué sucede Daniels? —preguntó Banfield tras encontrar a Daniels sentada y con la mirada perdida hacia el techo de la habitación.
Daniels reaccionó de inmediato y tras sacudir su cabeza levemente y aclarando su vista, observó a Banfield frente a ella y cerrando el cuaderno. Ella respondió. —¡Banfield! ¿Desde hace cuánto te encuentras ahí?
A Banfield le pareció muy extraña la manera en la que Daniels se encontraba y que tras una semana no había salido de la habitación, por lo que con preocupaci