Lucifer experimentó un momento desagradable hasta ahora en su vida, la joven Alicia dejó de existir y su deseo por encontrar una mujer a su lado cada vez era menos para el joven Lucifer. Para Lucifer no existía razón alguna para enamorarse de una mujer.
La diosa Hera que corrió con la misma maldición que llevaba en sus hombros el joven Lucifer, con la enorme diferencia que ella fue destinada a padecer de pobreza extrema, incapacidad para superarse y sufrimiento a lo largo de cada reencarnación.