Daniels sabía que no debía exponerse, a que el padre de Lucifer se enterara que ella había recobrado su divinidad. Sin embargo, ¿tras encontrarse en esa situación de peligro inminente? No dudó en hacer sentir su presencia y esa frialdad de su existencia ante el ser espiritual que se encontraba frente a ella.
Daniels recibió la respuesta de esa persona misteriosa que se encontraba frente a ella, con la voz rasgando el firmamento. —¡Mi nombre es Metatron! He sido enviado por el todopoderoso a con