—¿y por qué lo dices?
—tu bola no, entro mírala allá— señala Charles
Bladimir voltea a mirar y se queda asombrado.
—es una larga distancia
—¡no es que te dicen el rey de golf!
—al menos estoy antes que tú
—puedes por favor mirar el ollo— pide Charles con una sonrisa maliciosa
—¿por qué?
—míralo por favor— dijo Charles con seguridad.
Elianis está con el corazón a mil.
Bladimir se acerca.
—no...
—¿no? ¿no, que no? ¿Charles por qué lo hiciste? noooooooooo— grita Bladimir
—ahora cumple con tu pal