Mundo ficciónIniciar sesiónCAPITULO 31.
Decidí pasar la noche con Jeorge, no estaba preparada para volver al departamento, algo dentro de mí me decía que era mucho mejor no volver solo por hoy. Nos encontramos desayunando, pone el gallo-pinto —que le queda perfecto ya que creo que se obsesiono con la comida costarricense— en la mesa junto a vasos de café para ambos. —¿Estás seguras de que te mintieron? Digo, lo creo de tu madre porque es Cruella pero de tu abuelo no lo creería. —No l






