Mundo ficciónIniciar sesiónXXXI. Presas prisioneras.
A pesar de creerse —o querer hacerlo— en un cuento de hadas, lo que ofrecía ese mundo no era nada remotamente parecido a la magia. Y aunque lo deseara desde el fondo de su corazón, sabía que su madre no era nada similar a esas madres que salían dibujadas en los libros que hojeó. El mundo real aparte de los libros era crudo y algo como una cálida relación madre e hija no era algo a lo que podía acceder en su situación. No en ese mundo, no siendo ella







