No puedo describir la emoción que siento al ver a mi amado Camilo delante de mí. Es algo tan hermoso, distinto a cualquier otro sentimiento que haya experimentado antes.
Camilo se ve tan hermoso con ese traje de guardaespaldas. Nada que ver con los uniformes que usaba en cada uno de sus antiguos trabajos.
Se dejó crecer la barba, su cabello, está bien acomodado. En verdad, se ve bellísimo, es un bombón.
Mi respiración se agita, y mis manos forman dos puños. Nerviosa, pasé mi lengua por mis labi