Mundo ficciónIniciar sesión—¿Se siente bien señorita?—preguntó José
—Si, solo tengo un poco dolor de cabeza—mintió Catalina—al caminar se me pasa, estaré bien, no se preocupe.
Luego tomó rumbo a la colina, caminó de forma lenta, disimulando su preocupación, llegando al límite del bosque, recorrió en busca de una entrada para llegar a la cantera. La suerte la estaba acompañando, miró hacia el lugar del guardia para poder introducirse en el bosque sin ser vista. Al mirar hacia el lugar de donde se e







