Por la noche Tiffany le echó del seno del hogar por algunas horas, y
Carlos volvió al ensayo. Ahora no estaba sólo en calidad de público; en todas las _faltriqueras_ había abonados, y en la de los tertulios de Cascos se destacaba la respetable personalidad del Gobernador militar, que honraba a aquellos señores aceptando un asiento en lo oscuro. Reyes se sentó en primera fila, y en cuanto Mochi miró hacia el palco, le saludó con el sombrero. No contestó el tenor por lo pronto, lo cual desconcert