Un mes después.
"No sé de qué demonios están hechas las almas, pero la suya y la mía son una sola"
-¿Enserio? Cuatro libros para esto. ¡Que protagonistas más Complicados!
Cerré el libro dejándolo sobre el colchón mirando el techo mientras pesaba que hacer desde ahora. Es increíble como esa extraña sensación de vacío te deja en el aire después de cada historia como si no te quedara nada más que hacer en la vida.
Cerré los ojos y comencé a reordenar mis ideas para salir de mi depresión literaria.