Tiffany no quería volverse a dormir, extrañaba mucho a su mamá. Y yo con el corazón partido no sabía que decirle, no sabía como calmarla y comencé a contarle una historia que mis padres siempre me leían antes de dormir.
La casa de los señores Gri Tonzio era una casa de locos. La mamá, la señora Bocca Gri Tonzio, era incapaz de pedir algo sin alzar la voz. Pero sus gritos parecían susurros al lado de los de su hija, la pequeña Chilla Gri Tonzio: la gente decía que había hecho huir a todas las cu