Era un sabado por la mañana hacia un día lluvioso y frío, seguía acostada en mi cama abrazando una almohada. Relativamente el fin de semana llego en un parpadeo. Santiago, no se habia comunicado con sus padres y eso me tenía muy mal.
Durante esos días confirme que es real ese mal hábito de valor a las personas cuando las perdemos, no había podido dormir bien esas noches y la cama se sentía más sola y vacia desde que él no estaba. Revisaba constantemente mi celular con la esperanza de encontrar