Las cartas se fueron moviendo lentamente, con una calma que nada se escuchó en la habitación, donde prevaleció el mismo ritmo por varios minutos, estos se hicieron eternos y por alguna razón el aire comenzó a escasear para uno de ellos.
Tanto Leonardo cómo Andrés Stewart estaban en silencio, mirando las cartas que tenían entres sus manos, uno con la satisfacción de tener una buena partida, mientras el otro no mostró ningún signo que diera por hecho lo que pasaba.
__ ¿Que ganancias trae el ocu