Para Aarón no hubo momento más memorable, después del nacimiento de sus hijos que verlos a los tres en ese mismo sitio, el mismo en donde estuvieron la última vez que se vieron, catorce años más tarde el mismo sentimiento albergaba su pecho, no solo era estar completos, sino saber que no le había fallado a sus hijos de nuevo.
Para cada uno se repetía exactamente lo mismo. Ninguno quería que Adrián se les fuera arrebatado, por ello las palabras no se hicieron esperar pidiendo que eso no fuera u