__ No quiero preguntas. - exclamó Keyla al solo ver a Sara entrando a su habitación.
__ La cosa es que no tengo preguntas. - su amiga se sentó en la esquina de la cama con una curva en sus labios que hizo a Keyla mirarla con curiosidad. - ¿No que lo odiabas?
__ ¿No que odiabas a tu esposo? - devolvió ella.
__ Pero lo mío es distinto. - se lanzó en la cama, enredándose entre las sábanas de su amiga de nuevo. - ¿Tú con...
__ Ni me digas. Creo que estaba drogada, de seguro me intoxiqué con lo q