Cuando aquellos pasos pesados tocaron el mármol con una lentitud intimidante todos guardaron la calma o al menos eso te intentaron lograr, porque sus temores se volvieron realidad al ver que un Leonardo con un rostro tranquilo apareció frente a ellos, todos supieron que esa tranquilidad no era más que una máscara usada por él cuando sus acciones serían las que definirían lo que iba a pasar en ese lugar, se incomodaron mucho más al ver a un perro que entró atrás de él con la misma calma que su a