CAPÍTULO 23. ¿HUYES DE MÍ?
Jack golpeaba con fuerza el saco de box, necesitaba con urgencia sacar todas las sensaciones que no podía eliminar de su torrente sanguíneo, desde que los labios se unieron a Amber, no podía alejarla de sus pensamientos.
Varias veces llamó a su asistente personal Amber, no podía dar crédito a eso. Estaba molesto consigo mismo, nunca antes se había dejado dominar por sus emociones y está vez, parecían estar tomando ventaja de él.
Cada que golpeaba el costal de boxeo, la verdosa mirada de Amber a