—¡No! No tengo hermanitos, solo una hermana, se llama Ady.
Sylvia sonrió.
—Pues no, yo seré la mamita del nuevo hijo de tu papito.
—¡No! Mamita es la única, papito CEO solo quiere a mami, a nadie más.
Sylvia se echó a reír, Mady la miró enojada
—¡Vete, bruja! Vete.
—Niña grosera, ¿Cómo me hablas así? Yo espero un bebé de papito CEO, y pronto, tú y tu hermanita, no le importarán más, él solo querrá a mi bebé, ustedes se irán muy lejos, nunca lo volverán a ver —la mujer chasqueó los dedos.