La madre del clan
― ¡Nina, el alfa te necesita!
Alan se quedó estupefacto al ver como la anciana pasó por alto cualquier interés en la situación del sujeto que yacía inmóvil sobre el suelo delante de ella para irse directo a confirmar que sus ojos no le engañasen.
Eva miró a Alan quien se había dado la vuelta con una mirada de contradicción en sus ojos y luego volvió a fijarse en la mujer que le sonreía a solo unos cuantos centímetros de su propio rostro
―Disculpa Beta, pero esta niña es más im