A la luz de la luna
En el centro de la habitación se encontraba un tragaluz que permitía que los rayos de esa luna nueva que aún resplandecía en lo alto del cielo, inundase con su luz prístina el centro de aquella habitación.
Logan había llevado a Eva hasta el borde de ese escritorio donde estaba sentada siendo bañada por la luz de esa luna.
Eva estaba extasiada por ese sentimiento de voluptuosidad y de entrega, que, sin ser capaz de comprender, se estaba adueñando de sus sentidos.
―Tomaré lo q