No te fíes.
Narra Olivia:
El enorme edificio de cemento de grandes ventanas y cientos de salones, se presenta frente a nosotras, imponente y algo intimidante. Siento la manita de Eli aferrarse a la mía con fuerza a medida nos vamos acercando a la entrada, donde ya la mayoría de los niños están en el interior dado que hemos llegado un par de minutos tarde propio del transporte público y que, justo hoy, me he quedado dormida. Es lunes y las clases han empezado hace dos semanas, pero por suerte y tras mucha,