Mundo ficciónIniciar sesiónLa actitud de mi madre en vez de mejorar, cada vez empeoraba.
Seguía diciéndome mentiras, ya no paraba en casa, decía que se iba con sus amigas o que iría de compras y al principio hasta le creí pero cuando se convirtió en algo cotidiano, sabía que no era verdad. Siempre llegaba a casa a altas horas de la noche, casualmente ya había cenado y aún estando todo el día afuera, me dirigía dos palabras







