Hace un día que Dillon me llamó por teléfono. Ahora no digo que le eche de menos, pero me aburro un poco sin él. No hay peleas, no hay irritación y creo que extraño todo esto.
—Andrea ¿por qué no dices nada?— Miré a mi lado para encontrar a Jenny mirándome con preocupación.
Le di una sonrisa que ella devolvió y siguió hablando de lugares y de su manada. Es muy habladora, pero interesante.
—Cuando supe que sabías que éramos hombres lobo me asusté. Pero luego cuando vi tu tranquilidad y serenidad