Mundo ficciónIniciar sesiónEl sudor perlaba su pálida frente, gemidos entrecortados, pasiones desmedidas, besos apasionados que le robaban el alma y el aliento, el calor que estallaba dentro de su vientre al sentir cada una de aquellas estocadas dentro de ella, los ojos celestes, como el color del cielo más limpio una mañana de primavera, que la miraban con deseo, adoración, de nuevo, estaba pasando de nuevo, aquel sueño tan vivido, morboso, un deseo prohibido, era pintora, era su jef







