Mundo ficciónIniciar sesiónOjos celestes que brillaban en un fulgor infernal la miraban con enojo, Belmont Fortier se había colado al interior del departamento, sorprendida, Ceres no lograba comprender de qué manera era que había llegado antes que ella si se suponía que el hombre de negocios estaría hablando con un socio.
– ¿Que hace usted aquí? Aun cuando sea su departamento no tiene derecho a introducirse sin permiso a los aposentos de una dama – dij







