Ambos asintieron en silencio. Cuando el abuelo salió del salón, Madison se cruzó de brazos y miró a Ethan con frustración.
—Esto no va a funcionar si sigues comportándote como un muro de piedra.
—Y no va a funcionar si sigues pensando que todo es un juego —replicó Ethan, antes de suspirar con resignación—. Pero supongo que tendremos que encontrar un punto medio.
Madison lo miró sorprendida.
—¿Eso fue un intento de ceder?
Ethan rodó los ojos.
—Llámalo como quieras. Pero si esto significa que pod