El día siguiente de llegar a la casa de su madre, Ilhan permanece sentado en la sala revisando algunas cosas del trabajo para tratar de no volverse loco con la ausencia de Sylvie en su vida.
De pronto, la mujer del servicio se acerca a él y le dice con la misma amabilidad de siempre que Christian ha llegado preguntando por él, le pide que lo haga pasar y se pone de pie.
—Ilhan, buenas tardes —le dice el hombre quien va con ropa informal, haciéndolo ver más joven. Va con un iPad en las manos, ha